Por qué comprar un coche eléctrico

A día de hoy, con el precio de los combustibles fósiles subiendo cada vez más, quizás te hayas planteado adquirir un vehículo 100 % eléctrico para sustituir o complementar a tu coche actual. Si este es tu caso, continúa leyendo para descubrir todas las ventajas que este tipo de vehículos pueden ofrecerte.

Beneficios para el medio ambiente.

Los coches eléctricos no emiten dióxido de carbono a la atmósfera, por lo que con su utilización estás contribuyendo a reducir las emisiones de gases nocivos y por tanto a frenar el efecto invernadero. Si vives en una ciudad, este vehículo aún te aportará más ventajas, dado que se ha demostrado que la mayor parte de los gases que empeoran la calidad del aire en las ciudades proviene del tráfico rodado. Por tanto, con tu coche eléctrico ayudarás a mejorar la calidad del aire que respiráis a diario tanto tú como tu familia. Otro aspecto a tener en cuenta es que cada día existen más puntos de recarga que están alimentados exclusivamente con energías renovables (puntos de recarga solares) con lo que las emisiones totales son nulas.

Ahorro económico.

A día de hoy, cargar un vehículo eléctrico es mucho más económico que repostar en un coche convencional. Si hablamos de cifras, hacer 100 km con un coche eléctrico puede costar entre 1 y 2 € (en función de la tarifa eléctrica contratada y del momento en el que realicemos la recarga), mientras que el combustible necesario para recorrer esos 100 km en un coche convencional puede rondar los 5 o 6 € (dependiendo del consumo del vehículo y el precio del carburante).

Otro aspecto a tener muy en cuenta antes de comprar un vehículo de estas características está relacionado con los costes de mantenimiento que son muy inferiores a los de un coche normal ya que por ejemplo no es necesario realizar cambios de aceite o filtros y por otra parte, la ausencia de partes móviles en los coches eléctricos (los motores eléctricos son muy robustos) reducen la posibilidad de sufrir una avería. La implementación de sistemas como el frenado regenerativo también apoya el argumento anterior, ya que reduce los cambios de partes consumibles como las pastillas de freno o los neumáticos.

Con la nueva generación de baterías, la degradación sufrida con el paso de los km es cada vez menor y por tanto aumenta su vida útil. En caso de que fuese necesario sustituirla, el coste ya estaría amortizado gracias a todo el ahorro mencionado anteriormente.

Respecto a las facilidades para adquirir un vehículo eléctrico, ahora estamos en un buen momento para realizar la compra ya que el estado ofrece ayudas superiores a 5.000 € si solicitamos la subvención al realizar la compra del coche. Este plan de ayudas se conoce como Movea y lo puede tramitar directamente el concesionario una vez que se ha realizado la compra.

Diversión y confort al volante.

Aunque de buenas a primeras podrás pensar que conducir un coche eléctrico puede ser aburrido, tengo que decirte que este pensamiento dista bastante de la realidad, ya que los coches eléctricos tienen una particularidad que no poseen sus homólogos de gasolina y es que ofrecen el par máximo en todo el rango de revoluciones. Gracias a esto podrás sentir una gran sensación de aceleración ya desde el momento en el que inicies la marcha. Si pruebas uno, sin duda te enganchará, ya que son silenciosos y muy agradables de conducir. Estás características hacen que sean vehículos muy adecuados para su utilización en ciudad.

Beneficios económicos directos e indirectos.

Muchas ciudades de nuestro país ofrecen ventajas para este tipo de vehículos, como poder circular por el carril bus-vao o aparcar gratis en zonas de pago regulado como la “zona azul”. Por otra parte, aunque este apartado depende de los ayuntamientos, cada vez hay más que ofrecen reducciones en los impuestos que pagan estos vehículos.

Teniendo en cuenta lo descrito en el párrafo anterior el ahorro indirecto relacionado con los beneficios citados puede suponer una cantidad bastante considerable si eres de las personas que pasa la mayor parte de su tiempo en la ciudad.

Ahorro de tiempo.

Aunque mucha gente padece la denominada “ansiedad por autonomía”, lo cierto es que la mayor parte de los vehículos eléctricos que se comercializan hoy en día cumplen con las necesidades de desplazamiento diarias de la gran parte de las personas. Es por tanto que si dispones de un punto de recarga en tu casa, tendrás garantizado casi al 100 % la mayoría de tus desplazamientos. Por otra parte, si conectas el vehículo cuando llegas a casa y lo dejas cargando durante la noche al día siguiente tendrás el coche listo para tus desplazamientos diarios y el tiempo que invertirías en ir a la gasolinera o cargando en un punto público, puedes usarlo para disfrutar con tu familia o aprovecharlo para otras cosas.

Nuevos modelos y redes de recarga.

Con los nuevos modelos que ya existen en el mercado y los que saldrán próximamente (autonomías de más de 300 km), el uso del coche eléctrico ya no está limitado solo a desplazamientos diarios sino que con una buena planificación (buscando zonas para recargar en el trayecto que vamos a realizar)  ya es posible conseguir hacer algún viaje largo.

Aunque a día de hoy la red de recarga no es todo lo extensa que nos gustaría, esta se amplía continuamente permitiendo viajar a lugares cada vez más lejanos. Aunque existen todavía algunas zonas a las que no sería posible viajar en coche eléctrico (dependiendo del origen del viaje) los núcleos urbanos más poblados ya disponen de numerosos puntos de recarga y la conexión entre los mismos ya es una realidad en la mayoría de los casos.

A lo anterior habría que añadir que cada mes surgen nuevos proyectos para mejorar la infraestructura de recarga y facilitar la comunicación entre los diferentes núcleos urbanos citados anteriormente, con lo que en un futuro no muy lejano ya no tendremos que preocuparnos de si será posible recorrer España con un vehículo eléctrico.